Psicóloga online para trabajar las fobias
¿Hay situaciones, objetos o lugares que evitas porque el miedo que te producen es demasiado intenso?
Una fobia puede hacer que algo aparentemente cotidiano se convierta en una fuente importante de ansiedad, y, cuanto más evitamos aquello que nos genera miedo, más difícil puede resultar enfrentarnos a ello.
¿Qué es una fobia?
Una fobia es un miedo intenso y persistente ante un objeto, una situación o una circunstancia determinada. Aunque puedas saber racionalmente que aquello que temes no representa un peligro proporcional, el miedo puede sentirse muy real y difícil de controlar.
Las fobias pueden estar relacionadas con situaciones muy diferentes. Algunas personas sienten miedo ante determinados animales o insectos, mientras que otras lo experimentan al viajar en avión, utilizar un ascensor, conducir, estar en lugares cerrados o enfrentarse a determinadas situaciones sociales.
Ante aquello que genera miedo, es habitual intentar evitarlo o buscar formas de sentirse más seguro. El problema es que la evitación puede hacer que el miedo se mantenga o incluso aumente con el tiempo, haciendo que cada vez resulte más difícil enfrentarse a esa situación.
Una fobia no tiene por qué afectar a todos los ámbitos de tu vida. Sin embargo, cuando empiezas a organizar tus planes, decisiones o actividades en función de aquello que intentas evitar, puede terminar limitando tu libertad y tu bienestar.
Si sientes que un miedo concreto está condicionando tu día a día o que cada vez evitas más situaciones para no enfrentarte a él, la terapia puede ayudarte a comprender qué está ocurriendo y trabajar progresivamente para relacionarte de otra manera con ese miedo.
¿Cómo puede manifestarse una fobia?
Las fobias pueden manifestarse de diferentes maneras. No todas las personas experimentan las mismas reacciones ni con la misma intensidad.
Algunas situaciones que pueden aparecer son:
-
Un miedo intenso ante un objeto o situación concreta.
-
Ansiedad anticipatoria antes de enfrentarte a ella.
-
Síntomas físicos como taquicardia, tensión o sensación de ahogo.
-
Necesidad de evitar determinadas situaciones.
-
Miedo a perder el control.
-
Pensamientos catastróficos.
-
Malestar incluso cuando sabes racionalmente que el peligro es pequeño.
-
Limitaciones en tu vida cotidiana debido al miedo.
No es necesario experimentar todas estas situaciones. Si reconoces algunas de ellas y sientes que el miedo está condicionando tus decisiones, tus relaciones o tu día a día, puede ser un buen momento para pedir ayuda.
¿Cómo podemos trabajar las fobias en terapia?
Cada proceso terapéutico es diferente. Por eso, el primer paso será comprender qué situaciones generan el miedo, cómo reaccionas ante ellas y qué factores pueden estar manteniendo el problema.
Durante la terapia podremos explorar qué ocurre antes, durante y después de las situaciones que temes. También podremos identificar las estrategias que utilizas para intentar sentirte seguro y cómo pueden estar influyendo en el mantenimiento del miedo.
Cuando sea adecuado, trabajaremos de manera progresiva y respetando tu ritmo, utilizando herramientas psicológicas que permitan ir afrontando aquello que actualmente genera malestar.
El objetivo no es obligarte a enfrentarte de golpe a aquello que temes. Se trata de construir un proceso gradual en el que puedas ir desarrollando recursos para afrontar las situaciones con mayor seguridad y recuperar progresivamente libertad en tu día a día.
Podremos trabajar, entre otras cosas:
-
La comprensión de cómo funciona el miedo.
-
Las situaciones que desencadenan la respuesta de ansiedad.
-
Los pensamientos y anticipaciones relacionados con aquello que temes.
-
La evitación y otras estrategias que mantienen el miedo.
-
El afrontamiento progresivo de las situaciones temidas.
-
La capacidad para tolerar las sensaciones que aparecen durante el proceso.
-
La recuperación de actividades que has ido dejando de hacer.
El proceso se adapta a tus circunstancias y a aquello que necesites trabajar. No tienes que llegar a terapia preparado para enfrentarte a tu miedo: podemos empezar comprendiendo lo que ocurre y avanzar progresivamente desde ahí.
¿Cómo son las sesiones?
Las sesiones de terapia psicológica online se realizan por videollamada, desde un espacio en el que puedas sentirte cómodo y tranquilo. Cada sesión tiene una duración aproximada de 50 minutos y está planteada como un espacio de escucha, comprensión y trabajo psicológico adaptado a lo que estás viviendo.
El primer contacto es gratuito y tiene una duración aproximada de 20 minutos por teléfono. Es un espacio inicial para que puedas contarme brevemente qué estás viviendo, resolver las dudas que tengas y conocer cómo podría ser el proceso terapéutico. Esta primera valoración nos permite conocernos y valorar conjuntamente si la terapia puede ser adecuada para ti.
Si decidimos comenzar un proceso terapéutico, las siguientes sesiones se realizan por videollamada y tienen una duración aproximada de 50 minutos. Durante ellas podremos trabajar aquellas situaciones, pensamientos, emociones o dificultades que actualmente están afectando a tu bienestar.
El objetivo no es simplemente hablar de lo que ocurre, sino ir comprendiendo qué hay detrás de aquello que te sucede y trabajar progresivamente en nuevas formas de afrontar las situaciones que te generan malestar.
El proceso se adapta a cada persona, por lo que no existe una duración o una frecuencia igual para todos. Iremos definiendo los objetivos y el ritmo de trabajo en función de tus necesidades y de la evolución del proceso terapéutico.
Si nunca has hecho terapia, no tienes que saber de antemano qué contar o cómo empezar. La primera valoración también es un espacio para conocernos y para que puedas dar el primer paso con tranquilidad y sin compromiso.
¿Te gustaría empezar a trabajar en ello?
Pedir ayuda no significa que tengas que encontrarte en una situación límite ni que tengas que estar preparado para enfrentarte inmediatamente a aquello que te da miedo. A veces simplemente notas que hay situaciones que estás evitando cada vez más o que un miedo concreto empieza a condicionar tu día a día.
Si sientes que el miedo, la evitación o la ansiedad ante determinadas situaciones están afectando a tu vida, tus relaciones o las cosas que puedes hacer con libertad, la terapia puede ofrecerte un espacio para comprender mejor lo que está ocurriendo y empezar a trabajarlo progresivamente.
Puedes solicitar una primera valoración gratuita de 20 minutos por teléfono. En este primer contacto podrás contarme brevemente qué estás viviendo, resolver las dudas que tengas y conocer cómo puedo acompañarte. Es una primera toma de contacto, sin compromiso y respetando siempre tu ritmo.
No necesitas tener claro qué decir ni saber exactamente qué necesitas trabajar. Puedes contarme qué situación te preocupa o qué estás evitando actualmente, y a partir de ahí veremos juntos cómo puedo ayudarte.
No tienes que enfrentarte a tu miedo de golpe. Podemos empezar comprendiendo lo que está ocurriendo y avanzar progresivamente desde ahí.
Da el primer paso hacia tu bienestar emocional.

